Las Señas en el Mus

Una vez que ya hemos aprendido lo que es una baraja de mus, conocemos la mecánica del juego, sabemos que existen cuatro lances para completar una mano de juego y tenemos alguna noción de cómo contabilizar las piedras que se originan con los envites y valor de cada jugada; podemos pasar a una de las facetas más importantes en un juego de estrategia jugado con parejas: las señas por las que se puede informar al compañero de la jugada que tienes.

Vamos a iniciar este apartado definiendo las únicas señas que se admiten, y están unánimemente aceptadas en toda España, para luego hacer unos comentarios específicos en los que intentaré aportar mi experiencia de más cuarenta años a este tema.

En la actualidad existe un consenso generalizado en toda España en el que solamente se admiten las siguientes señas:

Dos Reyes
Morderse el labio inferior
Dos Ases
Sacar la lengua de frente
Medias de Reyes
Mover los labios cerrados hacia un lado
Medias
Mover los labios cerrados hacia un lado (Sólo después de jugar el lance de Grande)
Medias de Ases
Sacar la lengua hacia un lado
Duples
Levantar las cejas
Juego
Sacar los labios cerrados hacia afuera  (No vale para la treinta y una)
Treinta y una
Guiñar un ojo
Treinta
Alzar los dos hombros o guiñar un ojo después de cantar “juego no” los cuatro jugadores
Veintinueve
Alzar un hombro
Ciego
Cerrar los dos ojos  (Seña incompatible si se tiene una jugada con seña establecida)

El lenguaje silencioso del Mus: Las Señas

Al iniciar una partida, en el primer juego, no se pueden pasar señas hasta que no se haya cortado el mus.

Mientras dure el reparto de los naipes, en primeras o sucesivas dadas, está terminante prohibido pasar señas.

No se pueden pasar señas parciales. O sea, con duples de reyes con ases no se pueden pasar sólo dos reyes o dos ases. Tampoco con tres ases se pueden pasar solamente dos.

Añado un cuadro que define de manera inequívoca las señas que se pueden pasar teniendo en cuenta todas las jugadas que es posible conseguir con las cuatro cartas de una mano. En las celdas en vertical se pone la jugada del lance de “pares” y en las horizontales la jugada del lance de “juego”.

31
Juego
30
29
menos
Duples
Duples, Juego
Duples, 30
Duples
Medias de Reyes
Medias Reyes, 31
Medias Reyes, Juego
Medias de Ases
Medias de Ases
Medias (otras)
Medias (otras), 31
Medias (otras), Juego
Medias (otras)
Dos Reyes
Dos Reyes, 31
Dos Reyes, Juego
Dos Reyes, 30
Dos Reyes, 29
Dos Reyes
Dos Ases
Dos Ases
Otros pares
31
Juego
30
29
Ciego
Sin pares
31
Juego
30
29
Ciego

Todas las señas se pueden pasar en el orden y momento que cada jugador estime oportuno. Aquí hay una excepción, para evitar posibles malos entendidos, cuando se tiene unas medias que no son de reyes se ha de esperar a que finalice el lance de grande.

Si un jugador pregunta a un contrario sobre la veracidad de una seña que cree haber visto, el contrario no está obligado a contestar.

Está prohibido hacer señas con objeto de preguntar jugada. Muy importante, solamente se pueden pasar señas de las jugadas que se tiene en la mano.

Algunos consejos

Recuerda siempre que el mus es un juego de parejas. Esto es la diferencia básica, para bien y para mal, con otros juegos de mesa de similar nivel de estrategia, como el ajedrez, el póker o el go, que son de carácter estrictamente individual.

Esta característica propia y específica del mus hace que se permita, de manera limitada y reglada, transmitir información de tus jugadas a tu compañero a través de señas muy concretas.

Es muy importante que practiques individualmente la técnica de las señas e intentes conseguir ser lo más sutil posible en la ejecución de ellas. O sea, las duples no tienes que levantar las cejas de una manera exagerada ni que al pasar “dos ases” tengas que tocarte la nariz con la lengua.

Antes del comienzo de una partida es importante que acuerdes con tu compañero, en función del conocimiento que tengáis del modo de juego de la pareja contraria, si planteáis una estrategia  de ataque o defensa en el uso de las señas.

Si vuestro objetivo es intentar conseguir pasar el mayor número de señas posibles, porque sabéis que vuestro compañero va a optimizar vuestra jugada con sorpresa para la pareja contraria,  debéis permanecer en contacto visual entre vosotros el mayor tiempo posible; pero, evidentemente, los contrarios tendrán más facilidad para pasarse las señas entre ellos.

La estrategia de estricta vigilancia de un contrario por cada uno de los integrantes de una pareja para evitar que se transmitan señas tampoco es garantía absoluto de que no consigan hacerlo, sobre todo en jugadores expertos y parejas organizadas.

Algo que se consigue con la práctica de este juego es saber cuándo debes pasar las señas, no auto obligarse a pasar todas las señas que tengas, incluso en algún momento puntual e intenso de la partida dar alguna seña para que te la vea la pareja contraria. 

Un último consejo, si crees haber visto una seña lo mejor es jugar contra ella y no dar pistas al contrario diciéndole que se la hemos visto. Evidentemente pudo haber sido un tic involuntario del contrario o una mala interpretación tuya, por lo que si no estás completamente seguro de haber visto la seña no fuerces en exceso la jugada.